Nacida de la pura frustración
Llevo años jugando en grupos de fútbol amateur. Y cada vez era lo mismo: cinco grupos de WhatsApp diferentes, encuestas mezcladas, mensajes interminables de "voy / no voy", sin que nadie supiera si teníamos suficientes jugadores, quién traía el balón o si el campo estaba reservado.
Creé Pivio porque quería un espacio dedicado a la organización del fútbol — uno donde todos en el grupo tengan la misma información, las respuestas estén organizadas y no haya ambigüedad el día del partido. Sin más caos. Solo fútbol.